
Me gusta ser un dinosaurio. Me gusta pertenecer a una especie extinta... también creo que a veces es conveniente ser un poco como los dinosaurios: un poco verde... como para no madurar nunca y evitar podrirse...
Lo de astronauta si lo tengo por aquello de que me encanta visitar de vez en cuando el espacio interior del alma... un lugar igual de infinito y enigmático que el espacio cósmico exterior... es por eso que nosotros los cosmonautas del espacio interior, al igual que los del espacio exterior no podemos permanecer en ese lugar todo el tiempo, sino que tenemos que regresar a la tierra... a la conciencia cotidiana. Resulta conveniente anotar que ambos viajes exigen una buena preparación para que puedan desarrollarse con un mínimo de peligro y convertirse en una empresa realmente enriquecedora. [Suena: Soda Stereo y Andrea Echeverri - En la ciudad de la furia (Confort y música para volar)]








Por ahora dejo este recorte de periódico en el cual se anunciaba el primer parque de atracciones al cual yo asistí a la edad de 4 años.





